Bonos De Puerto Rico – ¿Cuán Seguros o Estables Son En Realidad?

¿Cuán seguros y estables son los bonos del Gobierno de Puerto Rico y sus agencias?

Desde hace mucho tiempo he venido batallando la falsa noción de que todos los bonos son inversiones seguras. Esta noción es mucho mas prevaleciente en Puerto Rico debido a una práctica de ventas que considero sumamente anti-ética de parte de las casas de corretaje locales. Muchos “brokers” que trabajan para estas casas de corretaje le “empujan” los bonos de Puerto Rico a la mayoría de los clientes que pasan por sus puertas por varias razones.  Entre estas están las altas comisiones que generan y los viajes e incentivos que reciben los que más ventas hagan.  La venta al inversionista individual se centra en el siguiente mensaje:  “Compra este bono, y recibirás un ingreso garantizado mientras esté vigente (hasta la fecha de vencimiento del bono) y exento de contribuciones.”  Suena bueno, ¿verdad?

La realidad puede que sea otra para la inmensa mayoría de los inversionistas individuales que compran este tipo de inversión, que acaban comprando algo que en realidad no entienden.  Al ofrecer estos bonos, las casas de corretaje usualmente sólo les hablan de lo bueno, pero rara vez mencionan lo malo de estos bonos.  Por esta razón estaré discutiendo lo que usualmente no le explican al inversionista que compra estos bonos.

Ingreso Fijo – ¿Cuán Bueno Es Eso?

Muchos de estos inversionistas dependen de estas inversiones para generar un ingreso “fijo” durante sus años de retiro, pero se olvidan de varios riesgos significativos con relación a estos bonos.  Estos bonos pagan un ingreso fijo periódico (i.e., cada mes, cada trimestre, etc.) y exento de contribuciones sobre ingreso, hasta la fecha de vencimiento del bono (“maturity date”).  A los 62 años, el recibir $30,000 cada año de un bono de $500,000 a 30 años puede que cubra tus gastos al combinarlo con seguro social en ese momento.  Pero, ¿qué pasa 15  o 20 años después?  ¿Recuerdas cuánto te cobraban por energía eléctrica, por medicinas o por gasolina en el año 1992?   Cada año los $30,000 comprarán menos, y acabarás más pobre cada día.

¿Hasta Cuándo Dura Este Ingreso?

La mayoría que compra estos bonos creen que van a recibir el ingreso fijo hasta la fecha de vencimiento del bono. Pero la realidad es que, muchas veces, el Gobierno o la agencia emisora del bono decide refinanciar su deuda.  Cuando esto ocurre, el bono se “llama”, y el inversionista recibe su dinero de vuelta, pero los pagos de ingreso cesan inmediatamente.  En ese momento el inversionista tiene que conseguir qué va hacer con su dinero, y a menudo se encuentra con que no puede encontrar las mismas tasas de interés que estaba recibiendo (por algo el gobierno refinanció…).  Al broker le encanta esta situación, ya que es otra oportunidad más para hacer otra comisión en la venta de otro producto de inversión – el que sale perdiendo es el inversionista.

¿Qué Pasa En Una Emergencia?

¿Cuántas veces te has visto en situaciones extraordinarias en donde necesitas hacer un gasto fuera de lo común?  Cuando inviertes dinero en bonos, la única forma de acceder el dinero invertido es vendiendo ese bono.  En ese momento te puedes exponer a que las tasas de intereses hayan subido desde el momento que compraste los bonos.  Eso causa que el valor de los bonos baje.  Por ejemplo, en un total de $500,000 en bonos, si al aumentar las tasas de intereses los bonos nuevos que salen a la calle están pagando 7% (en vez de 6% como los tuyos), ¿quién estaría dispuesto a darte los $500,000 que tu pagaste por los tuyos?  Lo podrías vender si ofreces venderlo a $428,571.  ¿Por qué?  Porque el 7% de $428,571 son los mismos $30,000 que e están pagando tus bonos.  De lo contrario, al inversionista que te lo compre le conviene invertir su dinero en los nuevos que pagan 7%.  ¡El valor de tu bono bajó 14.3%!  ¿Y ahora qué?

Interés Simple vs. Interés Compuesto

¿Qué ocurre si tú no necesitas los $30,000 anuales?  Si no haces nada, se mantienen en una cuenta ganando bien poco en intereses, y pierdes el beneficio del interés compuesto.  No sólo eso, dependes de acumular lo suficiente a través del tiempo para poner a mover ese dinero en otro bono, el cual puede pagar más o menos de lo que te está pagando el existente.

El Efecto De Las Degradaciones En El “Rating” Del Bono

Cuarto, ¿Qué ocurre si el “rating” o clasificación crediticia baja?  De nuevo, el valor de tu bono va a bajar ya que el riesgo para el inversionista sube.  Si no crees que esto sea una posibilidad en el futuro, accede el siguiente artículo que habla de cómo los fondos mutuos en Estados Unidos han estado comprando estos bonos para lograr mas rendimiento, a cambio de un aumento en riesgo (fuente:  artículo de Morningstar.com titulado Do you Invest in Puerto Rico?  The Answer May Surprise You del 25 de octubre de 2012).

El Conflicto De Interés De Las Casas De Corretaje

La razón por la cual las casas de corretaje locales son tan agresivas a la hora de vender bonos del Gobierno de Puerto Rico es porque tienen un gigantesco conflicto de interés.  El Banco Gubernamental de Fomento contrata a Bancos de Inversiones (“Investment Banks”) para (1) asesorarlos en la emisión de bonos y (2) mercadear la emisión para que se venda por completo.  Por estos servicios la banca cobra unos honorarios sustanciales: un porcentaje de la cantidad de la emisión.  Para vender los bonos, los bancos de inversiones buscan a inversionistas institucionales que están dispuestos a comprar grandes cantidades de estos bonos – y ahí comienza el conflicto de interés.

Los bonos de Puerto Rico son mercadeados a dos grupos de inversionistas: (a) fondos de inversión (ya sean fondos mutuos o fondos de inversión institucionales como los de planes de retiro), y (b) casas de corretaje.  El problema es que, en muchos casos, el banco de inversión y la casa de corretaje pertenecen a la misma matriz.  La casa de corretaje tiene mucho incentivo en “salir” de estos bonos lo antes posible para generar grandes comisiones y ayudar a su empresa afiliada (el banco de inversiones) a tener éxito en la emisión de los bonos.  Las víctimas acaban siendo los pobres inversionistas individuales que compran estos bonos sin entender el lo que se están metiendo.

El Engaño Del Ingreso Exento

Finalmente, el ingreso d4e estos bonos está exento de contribuciones sobre ingreso, tanto en Puerto Rico como a nivel federal.  Este es el atractivo más fácil de vender.  Pero lo triste es que al momento de tomar la decisión, el inversionista rara vez compara esto con otra inversión más prudente y apropiada para su situación, aún cuando tribute.  Los mismos $500,000 en una cartera diversificada (con bonos y acciones), tributable, que sube el mismo 6% en un año, podría generar sólo $1,800 en ingreso tributable (no $30,000), y lo más que pagaría el inversionista bajo el código actual sería $360.  Esto es así porque cuando se venden inversiones, sólo se tributa por la ganancia de lo que se vendió, no por la cantidad que se retiró de la cuenta.  El 6% de los $30,000 que se vendieron fueron sólo $1,800.  En la mayoría de los casos estos clientes no pagarían nada en contribuciones de todas maneras, al aplicarle las deducciones y exenciones.

El Mayor Peligro De Todos

Lo que más me preocupa de los casos que he visto es que estos clientes suelen poner el 100% de sus dinero en estos bonos.  Hay una razón bien sencilla detrás del refrán “No pongas todos tus huevos en una sóla canasta”.   Todo inversionista, sin importar cuán conservador sea, debe invertir de una forma diversificada, utilizando una gran cantidad de tipos de inversiones que se muevan de forma distinta una de la otra a través del tiempo, y midiendo científicamente y numéricamente su nivel de riesgo.  También debe entender claramente lo que esto significa en su cartera de inversiones.  El tener todo tu dinero en bonos de una sola entidad (Gobierno de Puerto Rico o sus agencias) es tan peligroso como tenerlo todo en acciones, y más cuando las finanzas del Gobierno no están en la mejor de condiciones.

Por lo tanto, antes de comprar una inversión, es importantísimos que siempre hagas la siguiente pregunta:  ¿qué es lo malo de esto?  Si te dicen “nada” o algo similar, sal corriendo y busca la ayuda de un entrenador de inversionistas independiente y objetivo, que no tenga ese conflicto de interés, y que también tenga un incentivo para decirte la verdad, sin que la venta de un producto de inversiones esté envuelta.